| El tío gringo |
|
¡Allí viene el tío gringo, con un perro callejero! ¡Las palomas... los gorriones, asu lado... van a estar! ¡Esa es toda su familia, con las cuales, el año nuevo, como tantos años viejos... hará un brindis... al llegar! ¡En el Banco de la plaza, sin mantel irá a poner, un pan dulce y una sidra, que el ejército de salvación, le ha obsequiado, como a otros que se encuentran como él, que solo tienen de familia... una paloma y un gorrión!
¡Las miguitas del pan dulce... él las quiere compartir, con la grata compañía, que a su lado ha de tener! ¡Y su perro callejero... un huesito... le irá a pedir, porque siempre, el tío gringo... lleva algo... que comer!
¿Cómo está, la que estaba junto a él y que hoy no está? ¡No lo sabe! ¡Allá ha quedado, cuando un día se marchó! ¡Está lejos su Catania! ¡Ruedan lágrimas... al recordar! ¡Su infancia! ¡Su hogar! ¡Y su mamá! ¡Todo eso... allá quedó!
¡Era todo su equipaje... un viejo bolso y un acordeón! ¡Junto a él, vinieron muchos, a esta tierra... a progresar! ¡Brazos fuertes... él traía! ¡Y veinte años... el corazón! ¡Una lágrima furtiva... va cayendo... al recordar!
¡Allí viene el tío gringo! ¡Nunca solo va a estar! ¡Tiene un perro callejero! ¡Tiene un bolso! ¡Un acordeón! ¡Hay palomas y gorriones! ¡Y una plaza... por hogar! ¡Y una foto de su mamá, que en Catania, se quedó!
Autor: Jesús Oviedo, Poeta mendocino |































